Madrid, 28 de julio de 2021

El año 2020 fue el más cálido en la Península Ibérica desde el inicio de la serie en 1961*, igualado con 2017 con una temperatura media de 14,8 °C en España; y se prevé que la tendencia empeore en 2021. Los episodios de calor extremo se agudizan y causan alrededor de 1.300 defunciones al año en nuestro país**.

Por esta y otras razones, Greenward, primera empresa de capital ecológico en España, hace una llamada urgente para la puesta en marcha de proyectos integrales de rehabilitación energética de edificios y destaca su importancia como medida necesaria para detener y prevenir situaciones de riesgo extremo para los ciudadanos.

Como explica Eduardo Brunet, fundador y co-CEO de Greenward Partners:Es un hecho que los efectos del calentamiento global y el incremento de las temperaturas en España nos van a poner ante una dura prueba en los próximos años. Ya lo están haciendo. Resulta vital que nuestros edificios estén lo mejor preparados posible cuanto antes. España tiene una tasa de renovación de edificios muy por debajo del 0,3% anual, lejos del 3% recomendado por la UE para cumplir los objetivos de descarbonización del parque edificado que tenemos delante. Estamos obligados con urgencia a reducir el consumo y las emisiones, y lograr la eficiencia energética del parque edificado mediante su rehabilitación es un instrumento clave que tenemos al alcance.

Cerca del 80% de las viviendas españolas tienen una etiqueta energética «E» o inferior; y la situación requeriría inversiones de unos 40.000 millones de euros entre 2021 y 2030 para acometer la rehabilitación energética hacia la descarbonización del parque afectado atendiendo los cálculos del Plan Nacional Integrado de Energía y Clima elaborado por el Ministerio para la Transición Ecológica. Hablamos de proyectos de eficiencia energética que deben plantear actuaciones en la envolvente térmica de los edificios, así como la instalación de techos solares y baterías, calderas, calefacción, aire acondicionado e iluminación más eficientes, sistemas de recuperación de calor y reutilización de agua, entre otros.

Las altas temperaturas y las olas de calor extremo tienen una mayor incidencia negativa en grupos de población urbana en situación de vulnerabilidad, como personas mayores y/o con patologías previas, niños y niñas y mujeres embarazadas. Asimismo, las rentas más bajas son las que menos acceso tienen a la rehabilitación energética de sus hogares y también las más afectadas por los incrementos del precio de la energía necesaria para la climatización, este verano en máximos históricos en España.

En este sentido, la rehabilitación energética se plantea como una solución a medio y largo plazo, ya que reduce la demanda de energía de las viviendas y, por tanto, el gasto, algo crucial si atendemos a un reciente estudio elaborado por Eurostat que señala que, en 2019, el 7,5% de la población (3,52 millones de españoles) se encontraba en situación de pobreza energética. Una cifra que va a incrementarse en 2020-2021 a causa de la pandemia por Covid-19 y sus consecuencias económicas y sociales.

Según Fernando de Roda, fundador y co-CEO de Greenward Partners, Tenemos que ser conscientes de que no todas las rentas pueden acometer proyectos de rehabilitación en las condiciones actuales, por lo que es necesario flexibilizar y eliminar las barreras al acceso. Uno de los grandes escollos es la financiación para la rehabilitación. Los fondos públicos son insuficientes para cubrir las necesidades reales, la inversión anunciada representa apenas el 17% del total necesario, por eso apostamos por promover la confluencia de capital público y privado y ampliar el marco legislativo español para que posibilite instrumentos financieros innovadores y haga accesibles los proyectos de rehabilitación energética a todas las rentas.”

Entre los instrumentos contemplados por Greenward para impulsar la eficiencia energética en el parque inmobiliario español destacan los Ecobonos, como créditos fiscales transferibles que permiten monetizar el valor de la eficiencia; los Préstamos para la Activación del Capital Ecológico (PACE), un sistema de colaboración público-privada que posibilita financiación a muy largo plazo; la creación de un Banco Verde que active mecanismos de mercado orientados a catalizar capital privado conjuntamente con el público; la implantación rápida y sencilla para el ciudadano de las Comunidades Energéticas Locales, y los fondos especializados con mecanismos de garantía para dar cobertura a segmentos más vulnerables.

 

(*) Según el Informe sobre el estado del clima de España 2020 de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET).

(**) Según las estimaciones realizadas por los investigadores Cristina Linares y Julio Díaz del Departamento de Epidemiología y Bioestadística de la Escuela Nacional de Sanidad del Instituto de Salud Carlos III.

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Acerca de Greenward

Greenward Partners es la empresa líder en la activación de capital ecológico en España. Greenward por fin hace posible en España proyectos integrales de mejora de eficiencia energética en todo tipo de edificios a través de novedosos instrumentos de financiación que permiten su cancelación exclusivamente con los ahorros generados por esas mejoras, con la única garantía adicional de los propios inmuebles. Estos instrumentos se conocen como Préstamos para la Activación del Capital Ecológico (e-PACE). Asimismo, Greenward desarrolla soluciones y servicios de inteligencia y tecnológicos para la medición, optimización y gestión de los ahorros energéticos en inmuebles; promueve un mercado de negociación de certificados de ahorro energético y aboga por la creación en España de un banco verde  (green bank), un esquema de colaboración público-privada que permita hacer frente al déficit de inversión y financiación de proyectos para la lucha contra el cambio climático y, en particular, para la mejora de la eficiencia energética.

Más información en www.greenwardpartners.com / Twitter:@GreenwardP

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Según los últimos datos del registro de Comunidades Autónomas en España (2019), Canarias cuenta con 147.258 edificaciones.  Más del 86,5% de ese parque inmobiliario  tiene las peores calificaciones energéticas (88.118 edificios con calificación G -la más baja-,  12.329 con calificación F y 27.024 con calificación E) lo que le sitúa en una posición muy deficiente por lo que respecta al consumo energético de las viviendas en refrigeración, agua caliente y calefacción por metro cuadrado de superficie útil y la consiguiente alta  generación de emisiones de CO2 a la atmósfera debido a estos consumos de energía. Solo el 1,1% del parque edificado canario dispone de calificación energética A.

El Plan de Transición Energética del archipiélago, cuya finalización y aprobación está prevista para los últimos meses de 2021, impulsará la descarbonización de la economía canaria para 2040 y contribuirá al cumplimiento de la futura Ley de Cambio Climático.

En este marco, el Gobierno de Canarias está inmerso en el proceso de Información Pública de la nueva Ley Canaria de Cambio Climático y Transición  Energética que, hasta su aprobación final por el Parlamento canario, ha de pasar aún por la aprobación por el Consejo de Gobierno y su envío al Parlamento de Canarias, y la posterior tramitación parlamentaria final. Aún hay tiempo para que la nueva Ley resultante incorpore herramientas y mecanismos que permitan que los proyectos de rehabilitación energética sean accesibles para todos, y muy especialmente para las rentas más bajas.

En este sentido es importante destacar que, según el Informe de Actualización de Indicadores 2020 de pobreza energética publicado por el MITECO, que recoge los datos de 2019, Canarias muestra uno de los indicadores de pobreza energética escondida (HEP) más altos de España, del 31,64%, lo que significa que más de 31 de cada 100 hogares del archipiélago tienen un gasto energético inferior a la mitad de la mediana nacional.

El Gobierno canario ya ha contemplado en el Plan de Transición Energética del archipiélago (PTECan) un enfoque social y dedicará un apartado específico a erradicar la pobreza energética.  También prevé una inversión de más de 3.200 millones de euros provenientes de fondos públicos y privados para la estrategia de autoconsumo fotovoltaico. A esta habría que sumar las partidas, aún por especificar en cuantía y plazos, que el Gobierno central destine al archipiélago del Fondo de Recuperación europeo dedicadas a la rehabilitación energética de edificios.

En la actualidad, y hasta que se pongan en marcha las nuevas deducciones anunciadas recientemente por el Gobierno del país, en Canarias las obras de rehabilitación energética de la vivienda habitual cuentan con una deducción de solo el 10%, hasta 7.000 euros de base máxima

Las nuevas ayudas fiscales que están por llegar,  sin dejar de ser interesantes, plantean problemas de plazo (se monetizarían al año siguiente de incurrir en la inversión) y tardanza en la adjudicación, especialmente en comunidades de propietarios, ya que puede dilatarse en el tiempo por su complejidad dada la amplia variedad de estructuras jurídicas que pueden ostentar la propiedad y posesión de cada inmueble.

Para apoyar el avance en este sentido, Greenward Partners, la primera empresa de capital ecológico en España, aboga por extrapolar a Canarias la exitosa figura de los Ecobonos como mecanismo de gran valor para hacer financiables proyectos ambiciosos de rehabilitación energética de edificios, algo que resulta imprescindible para que estos proyectos sean accesibles a los propietarios y colectivos con rentas más bajas para los que una inteligente política de subvención y ayudas que incentiven la entrada de inversión privada es crucial.

Para contextualizar el reto económico para el ciudadano al que nos referimos, teniendo en cuenta la instalación de placas fotovoltaicas y las posibles mejoras añadidas en aislamiento térmico, elementos de climatización y sistemas de agua caliente que, pese al clima benigno del archipiélago durante todo el año, serían necesarias para avanzar hacia las “cero emisiones”, hablaríamos de presupuestos normalmente no inferiores a 12.000 euros por vivienda.

Como explica Eduardo Brunet, fundador y CEO de Greenward Partners, “El anuncio sobre los incentivos fiscales con deducciones en el IRPF de hasta el 60% de las cantidades que inviertan los particulares en obras para mejorar la sostenibilidad de su vivienda nos parece una magnífica noticia. Pero la medida ganaría efectividad y alcance si se contemplaran estas bonificaciones fiscales a través de Ecobonos, con los que el reconocimiento de esa desgravación o crédito fiscal por el importe de la inversión en la renovación energética pueda transferirse a inversores que financien la obra y que tengan base imponible suficiente para aprovecharlos”. Con ello se consigue aligerar significativamente el peso de la inversión para el particular al poder disponer de los fondos anticipadamente en lugar de esperar a obtener su compensación como deducción futura del impuesto de la renta.

A esto se suma que la pérdida de recaudación por el crédito fiscal se compensa ampliamente mediante el modelo de Ecobonos con una mayor recaudación por impuestos indirectos, el impulso a la actividad económica del archipiélago y el aporte de importantes contribuciones sociales dada la enorme cantidad de puestos de trabajo -en el archipiélago hay más de 54.000 personas contratadas sólo en el sector de la construcción, colectivo que podría incrementarse gracias a nuevos proyectos de rehabilitación- y flujo de tráfico mercantil que crea, especialmente en el entorno pyme.

Greenward Partners plantea extrapolar a las Islas Canarias este modelo que ya ha demostrado un gran éxito en Italia (bajo nombre Ecobonus). “Sería un paso importante en el esfuerzo que está haciendo el Gobierno autonómico para lograr su objetivo de crear un entorno favorable para la realización de actuaciones de rehabilitación por parte de empresas y particulares a través de una mejora del marco regulatorio y fiscal de la actividad de rehabilitación orientada a alcanzar los retos marcados por el Plan de Recuperación y Resiliencia” explica Brunet.

Como expone Eduardo Brunet, “Actualmente no existen en el mercado español productos y estructuras que faciliten la financiación del 100% del coste de un proyecto de rehabilitación integral, a largo plazo, a tipos competitivos y bajo modelos estandarizables que disminuyan el riesgo de la operación y permitan su escala. Esa ausencia de instrumentos eficientes de financiación y la incertidumbre sobre la consecución real de los ahorros estimados son importantes barreras para que los propietarios, especialmente los de rentas más bajas, se decidan a acometer los necesarios proyectos de rehabilitación para la mejora de la eficiencia energética”.

El modelo de Ecobonos, además de beneficios implícitos para propietarios y gestores inmobiliarios, para el sector de la renovación energética y para las administraciones públicas locales, promueve el empleo y proporciona a los inversores acceso en volumen y escala a proyectos fiables y certificados técnicamente, con un gran loan-to-value, que califican dentro de la taxonomía UE como financiación verde, con rentabilidades a largo plazo muy interesantes.

El nuevo mantra de la financiación verde o sostenible que envía Bruselas es el `blended finance´ o la eficiente interacción entre subvenciones, ayudas, garantías y créditos blandos del sector público con financiación en escala desde el sector privado. Solo la correcta e inteligente articulación de estos mecanismos será capaz de atraer los ingentes recursos financieros necesarios en este campo de la rehabilitación energética de edificios. Es necesario apostar por vías innovadoras y facilitar la financiación para la rehabilitación energética mediante créditos u otras fórmulas a los propietarios de inmuebles, sobre todo a los de menor poder adquisitivo, y enfocar las ayudas públicas a las situaciones de mayor necesidad” afirma Brunet.

 

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Greenward Partners es la primera empresa para la activación de capital ecológico en España. Financia proyectos de mejora de eficiencia energética en todo tipo de edificios a través de préstamos que se pagan exclusivamente con los ahorros generados por esas mejoras, con la única garantía adicional de los propios inmuebles. Estos instrumentos de financiación se conocen como Préstamos para la Activación del Capital Ecológico (e-PACE). Asimismo, Greenward desarrolla soluciones y servicios de inteligencia y tecnológicos para la medición, optimización y gestión de los ahorros energéticos en inmuebles; promueve un mercado de negociación de certificados de ahorro energético y aboga por la creación en España de un banco verde  (green bank), un esquema de colaboración público-privada que permita hacer frente al déficit de inversión y financiación de proyectos para la lucha contra el cambio climático y, en particular, para la mejora de la eficiencia energética.

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La realización de proyectos de rehabilitación energética en edificios presenta retos singulares que se transfieren también a la inversión y financiación de esos proyectos por lo que la correcta identificación, medición y mitigación de riesgos es imprescindible para la toma de decisiones en ambos campos.

En este contexto, la consultora especializada en asesoría empresarial FTI Consulting y Greenward Partners, la primera empresa de capital ecológico en España, proponen GreenWatch, la herramienta pionera en que se basa el modelo creado por las compañías para la evaluación y gestión de los factores operativos, inmobiliarios, de riesgos de crédito, de mercado energético, regulatorios y reputacionales relacionados con las inversiones en rehabilitación bajo criterios de eficiencia energética.

Dirigida a Administración Pública e inversores privados, GreenWatch permite la toma informada de decisiones de inversión y da las pautas para la mitigación de los riesgos que puedan estar asociados a esa inversión. Asimismo,  ayuda a diseñar un montante económico ajustado a riesgo para la financiación considerando múltiples variables, la estructura del proyecto y los elementos mitigantes que se contraten para llevar a cabo el proyecto de rehabilitación.

La nueva herramienta nace como respuesta a la necesidad de hacer converger el capital público y el privado para posibilitar el avance en rehabilitación energética de edificios en nuestro país, y va un paso más allá que las metodologías o soluciones identificadas hasta ahora para medición de riesgos en este nicho de mercado, que en general se limitan a recopilar de una manera más o menos exhaustiva el conjunto de variables que inciden exclusivamente en los niveles de riesgo de contraparte y de proyecto.

En este sentido, como afirma Blanca Perea, Responsable de la práctica de Energía de FTI Consulting en España, “Con el nuevo modelo se logra elaborar un perfil de riesgo del proyecto a lo largo de todo su ciclo de vida, posibilitando que un Comité de Inversión tome decisiones informadas en el momento de la suscripción del proyecto de eficiencia y monitorice la evolución posterior del riesgo, una vez implementado y conforme se materializan los ahorros energéticos. Para ello, la herramienta permite evaluar y medir de forma individual todos los riesgos que se identifican en un proyecto de eficiencia energética en edificios y, tras ello, calibrar también la viabilidad global de la financiación de la rehabilitación.”

Hacia la necesaria convergencia de inversión público-privada

Los 6.820 millones de euros destinados por el Gobierno al Programa de Rehabilitación de Vivienda y Regeneración Urbana en el marco del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia no son suficientes para rehabilitar los más de 23 millones de viviendas que en España necesitan mejorar sus calidades y reducir sus emisiones. El estado envejecido del parque español ha provocado que de los 4,1 millones de Certificados de Eficiencia Energética emitidos hasta la fecha para edificios existentes, el 94% corresponda a calificaciones energéticas bajas – D, E, F o G -, lo que muestra una alta necesidad de mejora.

El impulso definitivo a la eficiencia energética en la edificación vendrá de la mano de mecanismos que posibiliten la confluencia de capital público y privado y, en ambos casos, la inversión y financiación de los proyectos han de contar con una herramienta que permita evaluar y medir de forma individual todos los riesgos que se identifican en un proyecto de eficiencia energética en edificios y calibrar la viabilidad global del proyecto.

Como explica Fernando de Roda, CEO de Greenward Partners, ”Greenward ya ha cerrado sendos acuerdos con un importante banco internacional y un grupo financiero independiente para dirigir más de 1.000 millones de euros a financiar proyectos de rehabilitación energética de edificios en España. La renovación del parque de viviendas español y la eficiencia energética son dos actividades de interés público que configuran un sector de gran crecimiento y creación de valor para la economía española en los próximos años.  Para canalizar masivamente la inversión privada de largo plazo hacia proyectos fiables de rehabilitación es necesario estandarizar la gestión operativa y de riesgos ligados a esa inversión y evaluar los proyectos de eficiencia energética en edificación de una manera homogénea. En este contexto se enmarca la eficacia de GreenWatch”.

La herramienta es flexible y permite incorporar cuatro tipos de modelos contractuales entre el proveedor de la financiación, las empresas de ingeniería, edificación o servicios energéticos (ESE), los propietarios y usuarios del edificio, y las administraciones públicas, que son las partes que pueden participar en un proyecto de este tipo. Greenward, encargada de movilizar el capital procedente de la inversión privada, define estos cuatro escenarios:

En todos los casos la amortización de la financiación puede vincularse a la consecución de ahorros – garantizados o no por una ESE – o ser independiente de los mismos.

Evaluación del perfil de riesgo mediante GreenWatch

GreenWatch trabaja a dos niveles, logrando evaluar y otorgar una puntuación individual a cada uno de los riesgos que se identifican en un proyecto de eficiencia energética en edificios (Nivel 1) y calibrar una puntuación global del proyecto (Nivel 2).

Para ello se consideran múltiples variables que definen el perfil de riesgo de cada proyecto y que dependen del modelo contractual y de las partes que intervienen en él. Los riesgos analizados por la herramienta en el Nivel 1 del proceso de evaluación son:

Tras el análisis de los niveles de riesgo intrínseco para cada uno de estos riesgos individuales, GreenWatch entra en el Nivel 2 de la evaluación, proporcionando mediante una metodología experta una puntuación al riesgo global del proyecto, que sintetiza todos los riesgos individuales incorporando la estructura contractual; la vinculación de los pagos a los ahorros (o no) y el nivel de garantía sobre los mismos; y los instrumentos de cobertura de riesgos que se hayan podido establecer, como seguros sobre los ahorros energéticos o coberturas del precio de las commodities, entre otros. Adicionalmente, la herramienta crea un cuadro de mando individual para cada proyecto que condensa la información más relevante y automatiza el informe del portfolio de financiación gestionado.

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Greenward Partners es la primera empresa para la activación de capital ecológico en España. Financia proyectos de mejora de eficiencia energética en todo tipo de edificios a través de préstamos que se pagan exclusivamente con los ahorros generados por esas mejoras, con la única garantía adicional de los propios inmuebles. Estos instrumentos de financiación se conocen como Préstamos para la Activación del Capital Ecológico (e-PACE). Asimismo, Greenward desarrolla soluciones y servicios de inteligencia y tecnológicos para la medición, optimización y gestión de los ahorros energéticos en inmuebles; promueve un mercado de negociación de certificados de ahorro energético y aboga por la creación en España de un banco verde  (green bank), un esquema de colaboración público-privada que permita hacer frente al déficit de inversión y financiación de proyectos para la lucha contra el cambio climático y, en particular, para la mejora de la eficiencia energética.

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En Aragón hay 300.000 edificios construidos antes de 1980 y más de la mitad no poseen el aislamiento térmico necesario

Casi el 40% de los edificios construidos en Aragón son anteriores a 1980 y, de ellos, más de la mitad carecen de aislamiento térmico. Esto repercute directamente en la calificación energética obtenida, que en el 80% de los casos se sitúa en niveles muy bajos.

El Gobierno de Aragón sigue avanzando en su apuesta por la eficiencia energética del parque edificatorio de la Comunidad y ha puesto en marcha la convocatoria de ayudas para el Programa de Rehabilitación Energética de Edificios (Programa PREE), procedente del Fondo Nacional de Eficiencia Energética; un total de 8,6 millones de euros que serán destinados a mejorar las calificaciones energéticas a través de tres ejes de actuación: mejoras en la envolvente térmica del edificio, sustitución de energía convencional por renovable en las instalaciones térmicas y mejora en las instalaciones de iluminación interior de las zonas comunes de edificios de cualquier uso para reducir el consumo energético.

Por su parte, el Gobierno de España, en los Presupuestos Generales de 2021, ha incrementado un 368%, gracias a los fondos Europeos, la partida de políticas de vivienda y fomento de la edificación sostenible para que las comunidades puedan afrontar temas medioambientales y de rehabilitación de viviendas. Un monto de 41 millones corresponderá a Aragón y será destinado a la rehabilitación sostenible de viviendas y barrios completos.

La apuesta de la Comunidad por el impulso de la investigación y elaboración de estrategias de mitigación del Cambio Climático es decidida y queda patente en la Estrategia Aragonesa de Cambio Climático Horizonte 2030. Además, el pasado 5 de junio, coincidiendo con el Día Mundial del Medio Ambiente, se presentó la Consulta Pública previa para la elaboración del Anteproyecto de la Ley Aragonesa de Cambio Climático y Transición.

Pero a pesar de los esfuerzos legislativos y la suma de los recursos públicos que están disponibles, no será suficiente. La hoja de ruta para rehabilitación energética viene constituida por la Estrategia a largo plazo para la rehabilitación energética en el sector de la edificación en España (ERESEE 2020), dentro del Plan de Recuperación elaborado por el MITMA. Según sus datos, Aragón aglutina el 4% de las viviendas españolas que sería necesario incluir en los paquetes de hogares con necesidades de rehabilitación de su envolvente entre 2021 y 2050 para que sean energéticamente eficientes. Se trata en concreto de 271.000 viviendas, de las cuales más de 45.000 deberían intervenirse antes de 2030.

Como explica Eduardo Brunet, fundador y CEO de Greenward, primera empresa dedicada a la activación de capital ecológico en España, “Es imposible que las cuentas públicas financien en solitario la inversión que se necesitará para cumplir los objetivos de eficiencia energética en edificios que exige la Unión Europea. Pero no hay en el mercado productos y estructuras que faciliten la financiación del 100% del coste del proyecto, a largo plazo, a tipos competitivos y bajo modelos estandarizables. Necesitamos normativas eficaces e instituciones especializadas, capaces de dar soluciones innovadoras y canalizar el gran volumen de capital privado que existe proveniente de inversores interesados en apostar por la rehabilitación energéticamente eficiente y que actualmente está infrautilizado”.

En Aragón hay registrados 300.000 edificios construidos antes de 1980, es decir, antes de que se publicara la norma básica de edificación, motivo por el cual más de la mitad de esos edificios carece del aislamiento térmico necesario para poder mantener una temperatura adecuada en su interior.

Las pocas entidades financieras que están presentes en la financiación de estos proyectos otorgan préstamos con plazos máximos de financiación inferiores a 10 años -la media ronda los 6 ó 7 años-. Insuficiente para acometer renovaciones energéticas integrales salvo que la financiación bancaria venga acompañada de un desembolso inicial, en muchas ocasiones, inasumible para los propietarios. Para contextualizar el reto económico, la reforma integral de un edificio de 20 viviendas de 100 m2 con finalidad de eficiencia energética, incluyendo envolvente, calderas y otros elementos, podría superar fácilmente los 300.000 euros.

Urge mayor coordinación y una Ley del Cambio Climático innovadora

Para alcanzar los ambiciosos objetivos estatales y autonómicos de rehabilitación de viviendas será necesario, además de la coordinación entre departamentos a nivel estatal, que se concreten dichos objetivos en las escalas autonómica y local, y diseñar estrategias específicas de despliegue a nivel municipal, en el marco de las necesidades de regeneración urbana de cada localidad.

Para Greenward, los municipios son absolutamente clave para coordinar y focalizar estrategias y el esfuerzo inversor público, actualmente disgregado en diversas fuentes, como el Plan Estatal de Vivienda, las ayudas del IDAE, los fondos FEDER-EDUSI, las subvenciones y proyectos autonómicos y municipales, etc. “Sería necesario que la Ley de Cambio Climático y Transición Energética que el Gobierno de Aragón abrirá a consulta pública en breve incorpore medidas innovadoras para hacer accesibles herramientas que permitan confluir el capital público y el privado de cara a avanzar en rehabilitación energética”, señala Brunet.

PACE, Eco-bonos y Comunidades Energéticas Locales como claves de oportunidad

Greenward está trabajando en los ámbitos institucionales para lograr la incorporación urgente de enmiendas a las nuevas leyes de Cambio Climático y Transición Energética que permitan trasladar a los marcos regulatorios autonómico y nacional modelos que están demostrando importantes éxitos en diferentes países.  Los más significativos:

 

Tanto los préstamos PACE como los Súper Eco-bonos y las CEL tienen un valor añadido muy importante para poder activar de forma inmediata proyectos de renovación energética en aquellos sectores de población con rentas bajas, para los que una inteligente política de subvención y ayudas que incentiven la entrada de inversión privada es crucial. Según los datos de ERESEE, Aragón reúne el 4% de los hogares en situación de pobreza energética existentes en España.

Como señala Eduardo Brunet, “El nuevo mantra de la financiación verde o sostenible que envía Bruselas es el `blended finance´ o la eficiente interacción entre subvenciones, ayudas, garantías y créditos blandos del sector público con financiación en escala desde el sector privado. Solo la correcta e inteligente articulación de estos mecanismos será capaz de atraer los ingentes recursos financieros necesarios en este campo de la rehabilitación energética de edificios”.

Es necesario apostar por vías innovadoras y facilitar la financiación para la rehabilitación energética mediante créditos u otras fórmulas a los propietarios de inmuebles, y focalizar las ayudas públicas en las situaciones de mayor necesidad.

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Greenward Partners es la primera empresa para la activación de capital ecológico en España. Financia proyectos de mejora de eficiencia energética en todo tipo de edificios a través de préstamos que se pagan exclusivamente con los ahorros generados por esas mejoras, con la única garantía adicional de los propios inmuebles. Estos instrumentos de financiación se conocen como Préstamos para la Activación del Capital Ecológico (e-PACE). Asimismo, Greenward desarrolla soluciones y servicios de inteligencia y tecnológicos para la medición, optimización y gestión de los ahorros energéticos en inmuebles; promueve un mercado de negociación de certificados de ahorro energético y aboga por la creación en España de un banco verde  (green bank), un esquema de colaboración público-privada que permita hacer frente al déficit de inversión y financiación de proyectos para la lucha contra el cambio climático y, en particular, para la mejora de la eficiencia energética.

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Greenward impulsa la incorporación urgente de una enmienda a la Ley de Cambio Climático para incluir el modelo PACE en nuestro marco regulatorio

Madrid, 26 de noviembre 2020. — Los 27.000 millones de euros que llegarán a España de la UE con el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia ayudarán a hacer realidad los objetivos del Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) del gobierno para avanzar en la descarbonización mediante la rehabilitación energética de edificios. También serán un impulso para avanzar en la Estrategia a largo plazo para la rehabilitación energética en el sector de la edificación en España (ERESEE) elaborada por Fomento hacia la transformación del parque inmobiliario en un modelo de consumo casi nulo antes de 2050. Pero son insuficientes.

Las necesidades de inversión en eficiencia energética en España solo entre 2021 y 2030 superan los 85.000 millones de euros; más de 40.000 de ellos corresponden a proyectos de descarbonización del parque edificado. Es imposible que las cuentas públicas, incluso con el apoyo desde EU Nextgeneration, financien en solitario la inversión que se necesitará en los próximos diez años para cumplir los objetivos de eficiencia energética en edificios que exige la Unión Europea. Esto nos aleja de poder cumplir el objetivo de neutralidad climática en 2050 que marca la institución europea, y para el que El Consejo de Ministros, a propuesta del MITECO, ha aprobado la Estrategia a Largo Plazo para una Economía Española Moderna, Competitiva y Climáticamente Neutra en 2050 (ELP 2050).

A pesar de que la Ley 8/2020 sobre la rehabilitación, regeneración y renovación urbana ha ido potenciando el acceso a subvenciones y la recuperación y eliminación de trabas existentes que hacen cada vez más viable poder afrontar una reforma energética, el crédito privado sigue estando restringido dado que son pocas las entidades financieras que otorgan préstamos a la financiación de comunidades de vecinos y propietarios de inmuebles y edificios.  Un proyecto, además, costoso. A modo de ejemplo, la reforma integral de un edificio de 20 viviendas de 100 m2, incluyendo envolvente, calderas y otros elementos, supondría un desembolso aproximado de 300.000 euros.

Las pocas entidades financieras que están presentes en financiación a estos proyectos en España otorgan préstamos con un tipo de interés que suele ser fijo y con un plazo máximo de financiamiento que suele ser inferior a 10 años -la media aproximada ronda los 6 ó 7 años-. Esto resulta insuficiente para acometer reformas integrales salvo que la financiación bancaria venga acompañada de un desembolso, en muchas ocasiones inasumible para los propietarios. No hay en el mercado productos y estructuras financieras que faciliten la financiación del 100% del coste del proyecto, a largo plazo, a tipos competitivos y bajo modelos estandarizables que disminuyan el riesgo de la operación y permitan su escala.

Necesitamos normativas eficaces e instituciones especializadas que sean capaces de dar soluciones innovadoras y canalizar el gran volumen de capital privado que existe proveniente de inversores interesados en apostar por la rehabilitación energéticamente eficiente y que actualmente está infrautilizado.

Como señala Eduardo Brunet, fundador y CEO de Greenward, “El nuevo mantra de la financiación verde o sostenible que envía Bruselas es el `blended finance´ o la eficiente interacción entre subvenciones, ayudas, garantías y créditos blandos del sector público con financiación en escala desde el sector privado. Solo la correcta e inteligente articulación de estos mecanismos será capaz de atraer los ingentes recursos financieros necesarios en este campo de la rehabilitación energética de edificios. Caer en la tentación de una rápida dilapidación de estas ayudas europeas a través de subvenciones e inversión directa finalista desde el sector público, con seguridad invadiendo espacios donde perfectamente podría entrar el capital privado, sería la perdida de una oportunidad histórica y se alejaría de ese concepto de Nueva Economía que subyace también como pilar del Pacto Verde o EU Next Generation”.

Incorporar préstamos PACE como solución

La vía que ofrece más potencial en este contexto es la de la financiación alternativa a través de fondos y vehículos de financiación especializados, que son capaces de proporcionar una mejor valoración del riesgo implícito del proyecto y no tienen los costes estructurales de los bancos ni las cortapisas que implican sus criterios corrientes de consumo de capital.

Estos financiadores especializados están además en la mejor posición para ofrecer y participar en soluciones y productos de financiación innovadores, como modelos de eficiencia como servicio, sistemas de repayment a través de la factura energética, contratos de compraventa de “negawatios” o sistemas de compensación de edificabilidad, entre otros.

Por eso Greenward está trabajando en los ámbitos institucionales para lograr la incorporación urgente de una enmienda a la nueva Ley de Cambio Climático y Transición Energética que se está tramitando y que, previsiblemente, verá la luz el próximo mes de febrero, para poder trasladar a nuestro marco regulatorio el exitoso sistema de financiación PACE -Programa para la Activación de Capital Ecológico en Edificios- operativo ya en numerosos países.

El programa, de colaboración público-privada, permite canalizar el capital privado a la financiación de proyectos de eficiencia, sin desembolso para los propietarios o los gestores de inmuebles, sin coste para la Administración y en condiciones muy atractivas para los inversores a largo plazo en términos de vencimiento, garantías y rentabilidad.

El modelo, que es intermediado desde el municipio en que se lleve a cabo la rehabilitación, es un mecanismo totalmente voluntario de financiación de reformas de eficiencia energética en inmuebles que facilita y abarata, así, el acceso a los fondos necesarios porque mediante los préstamos PACE, el 100% del coste de las mejoras de la eficiencia de los inmuebles se financia con fondos privados, contra el inmueble -financiación que se traspasa con el inmueble en caso de venta-, con un plazo de amortización de hasta 25 años, un tipo de interés fijo y el único límite en su importe del 20% del valor del edificio y que, además, no se acelera en caso de impago.

Con los préstamos PACE, el repayment de la financiación se canaliza a través de una contribución local especial no tributaria -una suerte de IBI- que, sin constituir un impuesto nuevo ni una subida de los existentes, goza del beneficio de una hipoteca legal tácita sobre el edificio, gira el ayuntamiento competente, y cuyo importe es equivalente a la cuota de amortización y los intereses de la financiación del proyecto de rehabilitación durante el plazo acordado de financiación.

Tiene además la ventaja fundamental de considerarse un gasto operativo, no activarse en el balance del propietario del edificio, no requerir gastos de otorgamiento de hipoteca, ser reclamado en caso de impago por la administración tributaria, gozar de una garantía real tacita y no acelerarse en caso de impago (como con el IBI el propietario solo respondería de los últimos tres años).

La experiencia de este mecanismo en otros países -en Estados Unidos se ha otorgado ya financiación por un valor cercano a 7.000 millones de dólares a través del modelo- demuestra que PACE genera beneficios para todos los agentes involucrados: propietarios, inversores, entidades locales y la sociedad en su conjunto.

Otras medidas que ayudarían a los propietarios de inmuebles

Para Greenward, la colaboración estrecha con los municipios, que son las administraciones más cercanas a los propietarios de los inmuebles, será clave, tanto en labores de comunicación, asesoramiento y facilitación de trámites administrativos y licencias, como en la canalización de ayudas que cubran la primera fase de análisis técnicos (auditorías energéticas) de los proyectos de rehabilitación.

Si nos centramos en comunidades vecinales, un amplio colectivo afectado, además de la inclusión de PACE en nuestro marco regulatorio, Greenward también ve imprescindible una reforma de la Ley de Propiedad Horizontal para facilitar la toma de decisión en Junta vecinal de las actuaciones necesarias, así como clarificar el carácter preferente de los créditos de la comunidad de propietarios frente a los posibles morosos, y declarar estos proyectos dentro del deber de conservación del edificio (en cuanto activo contaminante) equiparándolo al régimen de reformas de accesibilidad. El departamento de relaciones institucionales de Greenward también trabaja promoviendo una enmienda en este sentido para que sea estudiada por los grupos políticos en la tramitación de la Ley de Cambio Climático y Transición Energética.

Finalmente, a la hora de acometer un proyecto de rehabilitación, los propietarios deben tener en cuenta que las ayudas públicas suelen abonarse una vez terminada la obra y, además, en su mayoría, computan como ingreso en el IRPF. En este sentido, para Greenward es fundamental una reforma fiscal para soslayar esta injusta atribución de rentas.

-FIN-

Acerca de Greenward Partners

Greenward Partners es la primera empresa para la activación de capital ecológico en España. Financia proyectos de mejora de eficiencia energética en todo tipo de edificios a través de préstamos que se pagan exclusivamente con los ahorros generados por esas mejoras, con la única garantía adicional de los propios inmuebles. Estos instrumentos de financiación se conocen como Préstamos para la Activación del Capital Ecológico (e-PACE). Asimismo, Greenward desarrolla soluciones y servicios de inteligencia y tecnológicos para la medición, optimización y gestión de los ahorros energéticos en inmuebles; promueve un mercado de negociación de certificados de ahorro energético y aboga por la creación en España de un banco verde  (green bank), un esquema de colaboración público-privada que permita hacer frente al déficit de inversión y financiación de proyectos para la lucha contra el cambio climático y, en particular, para la mejora de la eficiencia energética.

Más información en www.greenwardpartners.com

Twitter:@GreenwardP

Contactos para prensa

GRAYLING

Aboga por alinear más eficientemente los instrumentos públicos con la iniciativa privada para cumplir los objetivos que exige la Unión Europea

 

Madrid, 12 de noviembre de 2020. — Pese a que crece el número de Green Banks operativos con resultados muy positivos en países como Estados Unidos, Reino Unido, Suiza, Australia, Japón o Sudáfrica, entre otros, España no cuenta con ninguna entidad de este tipo, que, promoviendo la innovación financiera, lograría multiplicar y acelerar el impacto de los limitados fondos públicos y, sobre todo, canalizar la inversión privada para acelerar la transición hacia las energías limpias y una economía descarbonizada aprovechando la experiencia, flexibilidad y agilidad del mundo empresarial.

En este contexto, el equipo de relaciones institucionales de Greenward, primera empresa en España especializada en la activación del capital ecológico en el sector edificado a través de la certificación y financiación de proyectos de renovación energética integral de edificios, desarrolla una importante labor para abrir con urgencia el debate parlamentario y social sobre la posibilidad de transformar el Fondo Nacional de Eficiencia Energética (FNEE), dependiente del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO), en el primer banco verde operativo en nuestro país.

La propuesta de Greenward se enmarca en la corriente de mejora medioambiental y lucha contra el cambio climático impulsada por el Plan de Recuperación para Europa de la Comisión Europea, que, entre otras medidas, promueve la iniciativa Ola de renovación inmobiliaria –Renovation Wave– que aspira a duplicar la tasa de rehabilitaciones en la próxima década para recortar las emisiones de gases de efecto invernadero, impulsar la recuperación y reducir la pobreza energética a través de la mejora de la eficiencia energética del parque edificado, responsable del 36% de la emisión de gases de efecto invernadero y el mayor consumidor de energía de la Unión Europea.

Según ha señalado Eduardo Brunet, CEO y fundador de Greenward, “El actual sistema de subvenciones públicas no está funcionando porque sus aportaciones resultan insuficientes y hay un gran volumen de capital de grandes inversores institucionales, fondos de inversión y fondos de pensiones que podría sumarse. Con esta propuesta buscamos multiplicar los recursos y marco de actuación del FNEE, actor privilegiado e infrautilizado, que, al convertirse ahora además en catalizador de inversión privada y canalizar todo ese potencial de colaboración público/privada, contribuiría a multiplicar la tasa de financiación de proyectos dirigidos a mejorar la eficiencia energética de los edificios y descarbonización de la economía.

En España, el parque edificado presenta una necesidad urgente de renovación. El 55% de los 10 millones de edificios existentes -con 26 millones de viviendas- se construyó antes de que hubiera normativa aplicable y el 40% incluye los criterios de la normativa -muy básica- de 1979. Sólo un 5% está construido siguiendo las recomendaciones del Código Técnico de la Edificación vigente. Las necesidades de inversión en eficiencia energética en España entre 2021 y 2030 superan los 85.000 millones de euros, de los que más de 45.000 corresponden a proyectos de descarbonización del parque edificado. Es imposible que las cuentas públicas, incluso con el apoyo desde NextGeneration EU, financien en solitario la inversión que se necesitará en los próximos diez años para cumplir los objetivos de eficiencia energética en edificios que exige la Unión Europea.

Actualmente, no existen en el mercado español productos ni estructuras que faciliten la financiación a largo plazo, a tipos de interés competitivos y bajo modelos estandarizables que disminuyan el riesgo de la operación y permitan su escala, cubriendo el 100% del coste del proyecto. “Los proyectos de eficiencia energética entregan un conjunto de valor -capital ecológico hasta ahora invisible- que va más allá del mero ahorro en la factura. Es hora de articular sistemas que permitan monetizar tales beneficios, tanto a través de certificados de eficiencia energética, como derechos de CO2 o servicios de flexibilidad al sistema energético que incrementen el atractivo y la financiabilidad de estos proyectos«, explica Brunet.

Contribución para superar la crisis económica

La Ola de renovación propuesta por la UE contribuirá a paliar la crisis económica provocada por la pandemia Covid-19 y a generar empleo, dado que sería necesario aprovechar todo el potencial del sector de la construcción. De todas las líneas de actuación en la lucha contra el cambio climático, la rehabilitación energética es la que mayor número de puestos de trabajo genera por cada millón de euros invertido (según datos de la CEOE, entre 24 y 27 empleos creados y mantenidos al año).

Algunos ejemplos en el entorno europeo muestran que los fondos públicos aportados para la rehabilitación edificatoria en eficiencia energética promueven una actividad económica que los multiplica por 6,5, reducen los costes de desempleo un 95% del valor de la subvención, y producen un retorno fiscal que los multiplica por 1,9.

Tomando como referencia esas ratios en el escenario más conservador, si entre el FNEE, el Plan de Vivienda y los Fondos Europeos se destinaran 2.000 millones de euros al año (que supone pasar de las 30.000 viviendas rehabilitadas actualmente a 120.000), en cuatro años se habría:

Nuevas capacidades del FNEE como Green Bank

Los actuales sistemas de subvenciones para proyectos de rehabilitación o renovación energética no están funcionando en España por cuanto sus importes son muy limitados e implican trámites administrativos complejos y largos. Además, el beneficiario tiene que anticipar la inversión, lo que perjudica a la opcionalidad en los proyectos integrales más ambiciosos.

La propuesta presentada por Greenward contempla proporcionar al Fondo Nacional de Eficiencia Energética de un mandato más amplio y dotarlo de unos nuevos instrumentos que le acerquen al modelo de Banco Verde, atrayendo el capital privado que permita que los grandes proyectos de renovación energética se afronten con menos trabas. La gestión del  “nuevo” banco verde se encargaría a un equipo ejecutivo contratado en el sector privado con probada experiencia en financiación climática, renovación energética y mercados de capitales, que reportaría al órgano público de control del FNEE.

Entre las nuevas capacidades de la entidad encontraríamos el poder sustituir y complementar programas de subvenciones por sistemas de compra de certificados de eficiencia energética, fondos de garantía, promover nuevas tecnologías y estructuras de desarrollo e implementación de proyectos de renovación, actuar de agregador de proyectos y warehousing, facilitar asistencia técnica y costes de pre-proyecto y maximizar el acceso al mercado de capitales, tanto como emisor de bonos verdes como a través de líneas de garantía en emisiones de terceros para la financiación de grandes proyectos de rehabilitación energética cualificados.

Multiplicar por cuatro la inversión pública con capital privado

La propuesta de Greenward contempla dotar al banco verde emergente de las aportaciones anuales con que cuenta el FNEE -de unos 250 millones de euros- a las que se sumarían nuevas aportaciones derivadas del ICO, líneas del Banco Europeo de Inversiones, participación en el mercado de derechos de emisión y de un recurso extraordinario dentro del plan NextGeneration EU. El sumatorio de todos los fondos podría alcanzar fácilmente una cifra superior a los 2.000 millones de euros.  El objetivo: multiplicar cada euro de inversión del FNEE en financiación de proyectos de renovación energética por, como mínimo, 4 incorporando capital privado, pudiendo superar los 8.000 millones de euros al año.

El banco verde accedería también a los nuevos instrumentos y recursos que se van a poner en marcha tanto desde InvestEU como desde la iniciativa Renovation Wave.

Acerca de Greenward

Greenward Partners es la primera empresa para la activación de capital ecológico en España. Financia proyectos de mejora de eficiencia energética en todo tipo de edificios a través de préstamos que se pagan exclusivamente con los ahorros generados por esas mejoras, con la única garantía adicional de los propios inmuebles. Estos instrumentos de financiación se conocen como Préstamos para la Activación del Capital Ecológico (PACE). Asimismo, Greenward desarrolla soluciones y servicios de inteligencia y tecnológicos para la medición, optimización y gestión de los ahorros energéticos en inmuebles; promueve un mercado de negociación de certificados de ahorro energético y aboga por la creación en España de un banco verde  (green bank), un esquema de colaboración público-privada que permita hacer frente al déficit de inversión y financiación de proyectos para la lucha contra el cambio climático y, en particular, para la mejora de la eficiencia energética. Más información en www.greenwardpartners.com

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GRAYLING

Reúne a los sectores de la construcción, el hábitat y las finanzas para fomentar la edificación sostenible a través de una financiación inteligente

Greenward Partners (GWP) ha anunciado su incorporación al Proyecto AÚNA, consorcio español formado por entidades de los sectores de la construcción, el hábitat y las finanzas para fomentar la edificación sostenible mediante un modelo de financiación funcional e inteligente.
El proyecto, coordinado por Green Building Council España (GBCe), cuenta con un presupuesto de un millón de euros, está financiado por la Unión Europea a través del programa marco H2020* y tendrá una duración inicial de 24 meses, si bien nace con vocación de convertirse en un foro permanente de referencia.

Más de 70 asistentes han participado en la reunión de lanzamiento del foro, que ha contado con la presencia de agentes clave para abrir el necesario diálogo multilateral de cara a fomentar la financiación inteligente de edificios sostenibles, entre ellos, el Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana (MITMA), la Oficina española para el Cambio Climático o la Agencia Ejecutiva de la Comisión Europea para las pequeñas y medianas empresas (EASME), además de diferentes organizaciones de los sectores financieros y de la edificación.

Según ha señalado Eduardo Brunet, cofundador y CEO de Greenward Partners, “Formar parte del Proyecto AÚNA es un paso importante dentro de la estrategia de GWP, dado que nuestros objetivos están completamente alineados. La proliferación de iniciativas de colaboración público-privada es absolutamente necesaria poder mejorar la eficiencia energética de los edificios en España.”

Lenguaje único entre edificación, hábitat y financiación

Según datos del Ministerio para la Transición Ecológica, la financiación necesaria para la mejora de la eficiencia energética de los edificios en España se estima en 45.000 millones de euros para los próximos 10 años. En este punto, como señala Fernando de Roda, cofundador y CEO de Greenward Partners “El Proyecto AÚNA materializa un foro en el que sectores con lenguajes diferenciados se unen en un marco de diálogo permanente para identificar barreras y potenciar las mejores prácticas de financiación de la edificación sostenible. Así como desarrollar herramientas que puedan replicarse a mayor escala”.

Además de Greenward Partners y GBCe, AÚNA cuenta en su consorcio con la Unión de Créditos Inmobiliarios (UCI); la sociedad de tasación Cohispania; Analistas Financieros Internacionales (AFI); Ecooo Revolución Solar, S.L.; la Agencia Extremeña de la Energía (AGENEX); el Instituto de la Construcción de Castilla y León (ICCL) y el Clúster de Hábitat Eficiente (AEICE).

El consorcio trabajará en cuatro rondas para avanzar en la definición práctica de medidas de financiación, con los siguientes indicadores de progreso claramente definidos:
a) Preparación, definición y planificación del foro de discusión.
b) Extensión al sector de la rehabilitación en el sentido más amplio.
c) Divulgación e implicación ciudadana.
d) Contribución a los objetivos del PNIEC y la ERESEE para 2023.

Colaboración de instituciones y ciudadanía

AÚNA se dirige también a los propios ciudadanos, pieza clave en la rehabilitación. Igualmente, busca la colaboración de los responsables políticos para que las recomendaciones de AÚNA puedan incorporarse a las diferentes estrategias y políticas públicas.

Así, según pretende trasladar el nombre del foro, “AÚNA busca aunar fuerzas, sumar conocimientos y esfuerzos para contribuir al desarrollo sostenible y a una nueva economía europea descarbonizada”, explica Emilio Miguel Mitre, director de relaciones internacionales de GBCe y coordinador del proyecto. “Uno de los objetivos de AÚNA es convertirse en un gran ecosistema de actores de las cadenas de valor de la construcción, la energía, las finanzas, los poderes públicos y la ciudadanía”, añade.

Un gran paso para la edificación sostenible

El objetivo general de AÚNA es impulsar la rehabilitación de los edificios abordando una de sus barreras más importantes: el acceso a una financiación adecuada y asequible. Para lograr el objetivo europeo de descarbonización total de nuestro parque edificado en 2050 se necesitan nuevos modelos de financiación para las actuaciones de renovación, con las condiciones más favorables y adecuadas a cada situación.

El proyecto nace así como una gran mesa de diálogo para comprender los modelos de financiación de la edificación sostenible y permitir el trabajo conjunto de ambas partes que logre emprender colaboraciones que implementen esos modelos en España. AÚNA contribuirá a lograr los objetivos del Plan Nacional Integrado de Energía y Clima 2021-2030 (PNIEC) y la Actualización 2020 de la Estrategia a largo plazo para la Rehabilitación Energética en el Sector de la Edificación en España (ERESEE).

(*) El Proyecto AÚNA ha recibido financiación del programa de investigación e innovación Horizonte 2020 de la Unión Europea en virtud del Acuerdo de Subvención número 957119. El contenido aquí presentado refleja únicamente la opinión del autor. La Comisión Europea y el EASME no son responsables del uso que pueda hacerse de la información que contiene.

Por Beatriz Treceño. Madrid

La Transición energética solo será posible con capital privado. Sobre esta premisa, la compañía de capital ecológico Greenward Partners pretende captar 20 millones de euros en los próximos tres años para financiar proyectos de eficiencia energética en edificios públicos y privados en España, donde se estima que el 85% del parque es ineficiente a nivel energético. Y, según los cálculos del Ministerio para la Transición Ecológica, actualizarlos supondrá un coste superior a los 40.000 millones de euros en los próximos 10 años. «El error de base es abordar la transición energética a cargo de los impuestos. Lo público tiene que abrir instrumentos ágiles para atraer capital privado, no hacer inversión directa», explica Eduardo Brunet, CEO de Greenward Partners.

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Cómo financiar la mejora de la eficiencia energética en su municipio sin coste para las cuentas públicas

Los edificios son el primer contaminante del planeta, responsables del 40% del consumo de energía y del 30% de las emisiones de gases de efecto invernadero. Por tanto, su potencial para la mejora de la eficiencia energética -su ahorro potencial en energía y en volumen de emisiones- constituye una enorme oportunidad. El presidente de la Agencia Internacional de la Energía (IEA, por sus siglas en inglés), Faith Birol, ha señalado que “la eficiencia energética es la primera fuente de energía de este planeta”, pero en su mayor parte permanece oculta en el parque edificado.

España necesitará invertir 40.000 millones de euros en los próximos diez años para cumplir con los objetivos de eficiencia energética de los edificios establecidos por la Unión Europea, según los datos del Ministerio para la Transición Ecológica. Este volumen de inversión es inasumible para las arcas públicas y los propietarios y gestores de edificios se encuentran con que no hay en el mercado soluciones de financiación que se ajusten a las necesidades de estas intervenciones en los inmuebles.

La falta de financiación es, de hecho, el primer obstáculo para mejorar el parque edificatorio español, que se sitúa entre los menos eficientes del Europa en términos energéticos. Para romper este círculo vicioso, es imprescindible la colaboración público-privada. La buena noticia es que hay un enorme volumen de capitales privados a la búsqueda de oportunidades inversión con garantías y a largo plazo.

Greenward Partners, la primera empresa de capital ecológico de España, ha desarrollado una serie de soluciones con eficacia probada en otros mercados para vehicular el flujo de estos fondos hacia la inversión en eficiencia energética de edificios, la primera de las cuales es la creación del Programa de Activación de Capital Ecológico en Edificios (PACE), un sistema que permite canalizar los capitales privados a la financiación de proyectos de eficiencia, sin desembolso para los propietarios o gestores de inmuebles, sin coste para la Administración y en condiciones atractivas para los inversores a largo plazo, en términos de vencimiento, garantías y rentabilidad.

Para facilitar el desarrollo de estas soluciones, Greenward ha preparado una propuesta de modificaciones legislativas y, ahora, presenta esta Guía Greenward sobre la implantación del programa PACE.

El objetivo de este documento es servir como una guía práctica que facilite a los gestores municipales la implantación de políticas públicas para la consecución de estos retos durante toda la fase de su desarrollo.

Descargar Guia Greenward aqui

Expertos internacionales defienden en Madrid la importancia de los bancos verdes para financiar la transición ecológica

Madrid, 10 de diciembre de 2019.— Los bancos verdes son la mejor herramienta para apoyar las inversiones necesarias contra el cambio climático y “financiar el cambio del marrón al verde” desde la colaboración público-privada. Esta es una de las principales conclusiones de una jornada organizada este martes por Greenward Partners y la Coalition for Green Capital en el auditorio del Instituto de Crédito Oficial (ICO) en Madrid.

La falta de financiación es el gran obstáculo para que despeguen las inversiones requeridas por los países en su transición hacia una economía descarbonizada, de acuerdo con los expertos internacionales reunidos en la jornada, coincidiendo con la celebración en la capital española de la Cumbre del Clima COP25.

“Necesitamos un billón de dólares al año de inversión adicional en energías limpias para mantener el calentamiento global por debajo de los dos grados, pero los fondos públicos todavía son insuficientes para financiar el cambio del marrón al verde”, ha advertido Rob Youngs, director de Programas de la Coalition for Green Capital. “Por ello, los países deben esforzarse por canalizar cada vez más inversiones privadas hacia proyectos climáticos”, ha añadido.

Mesa de ponentes

En este contexto, numerosos países han puesto en marcha bancos verdes o green banks en los últimos años, con el objetivo de agregar y asignar recursos financieros de forma eficiente para alcanzar objetivos de impacto en la lucha contra el cambio climático. “Es una iniciativa nueva en España, pero está muy consolidada en otros países”, ha explicado el presidente del ICO, José Carlos García de Quevedo, durante la apertura de la jornada.

“Los objetivos de sostenibilidad han llegado para quedarse y solo pueden ser afrontados desde la colaboración público-privada”, ha defendido García de Quevedo, convencido de la importancia de que las instituciones públicas y las compañías privadas vayan de la mano para hacer frente a los desafíos medioambientales. “Debemos unir fuerzas y experiencia para impulsar las inversiones verdes y tenemos que hacerlo con el mercado, no contra el mercado”, ha insistido.

Desde el sector privado, Eduardo Brunet, CEO y fundador de Greenward Partners, se ha sumado al llamamiento del presidente del ICO y ha defendido la necesidad de “trabajar en equipo” para cubrir el actual déficit en inversiones para la transición ecológica a través de bancos verdes como los que ya funcionan de manera exitosa por todo el mundo.

“Es cierto que nos rodea un cierto pesimismo por las evidencias cada vez más demoledoras sobre las emisiones de gases de efecto invernadero. Pero hay un aspecto claramente positivo, y es que el cambio climático nos iguala a todos y todos debemos colaborar para combatirlo. Y aquí viene el optimismo: cuando el ser humano se pone una meta, se arremanga y trabaja en equipo, no hay nada que se nos resista”, ha afirmado el representante de Greenward, la primera empresa especializada en la activación del capital ecológico en España.

“Hemos llevado a los astronautas a la Luna con menos tecnología de la que tiene hoy cualquier móvil, hemos erradicado enfermedades que parecían invencibles y hemos sacado de la pobreza y del analfabetismo a miles de millones de personas”, ha detallado Brunet, como ejemplo de otros grandes desafíos a los que la humanidad se ha enfrentado con resultados positivos en el pasado.

Con respecto a los retos específicos que plantea el cambio climático, Brunet y los demás especialistas internacionales reunidos en Madrid han destacado el enorme potencial de los bancos verdes para derribar “los obstáculos que impiden que la financiación climática despliegue todo su potencial”, como las trabas regulatorias, la falta de incentivos o la dispersión de actores públicos y privados.

La jornada ha contado con la participación de responsables de algunas de las instituciones más pioneras e importantes del mundo en financiación verde, como Rosa Sánchez-Yebra, vicegobernadora de Estrategia de Desarrollo Social del Council of Europe Development Bank; Andrea Colnes, directora de Desarrollo Internacional de la Coalition for Green Capital; Peter Sweatman, CEO de Climate Strategy; Rob Youngman, Team Leader del Centre on Green Finance and Investment de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), y Craig Weise, CEO de New Zealand Green Investment Finance.