Greenward Partners presenta Greenward Papers #3 El Valor Real (y por Descubrir) de la Eficiencia Energética.

La valoración que se da a la eficiencia energética se limita a los ahorros que genera en la factura y deja de lado el enorme valor que despliega mucho más allá de este mero ahorro, tanto en su dimensión energética como no energética (la ‘Energía Eficiencia’ y el ‘Servicio Eficiencia’, respectivamente).

Ignorar estos rendimientos de la eficiencia distorsiona el mercado, impide un reparto justo del valor generado entre los distintos agentes y stakeholders y, sobre todo, impide que la eficiencia energética desarrolle todo su potencial en la descarbonización y como fuente de crecimiento de la economía y del empleo, porque penaliza la rentabilidad esperada y los plazos de recuperación de los proyectos de eficiencia.

Ya hay en el mercado tecnología, know how y métodos probados de estimación, medición y valoración de estos beneficios que aportan tanto la Energía como el Servicio Eficiencia, que se analizan en profundidad en este documento.

La sociedad no se puede permitir el lujo de seguir abordando la eficiencia energética con esta miopía1 .

La Energía Eficiencia es una fuente de energía renovable como otra cualquiera y por ello debería ser valorada como tal. Se sitúa en el centro de un nuevo sistema energético emergente que transforma los edificios en Activos Energéticos Distribuidos como edificios eficientes integrados. En la actualidad existen ya protocolos internacionales robustos, fiables y acreditados para medir y verificar la generación de Negavatios (ahorro energético). El valor sistémico de la Energía Eficiencia se puede evaluar y, por tanto,

monetizar a través de la Metodología del Coste Evitado. Mejorar la eficiencia energética es una cuestión de interés público, que merita la revisión del Fondo Nacional de Eficiencia Energética para activar el valor de los “certificados blancos” (certificados de ahorro energético). El esquema MEETS – Metered Energy Efficiency Transaction Structure, desarrollado y con éxito probado en Estados Unidos podría convertirse en la metodología más adecuada para activar/impulsar el valor real (y no recocido) de la eficiencia energética.

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Son actuaciones que generarían entre 33.000 y 88.000 puestos de trabajo al año que necesitarían unas inversiones de 27.112 millones de euros.

La alianza Rehabilitar el Futuro, que integra a los principales actores del sector de la eficiencia energética en la edificación, ha propuesto al Gobierno la adopción de veinte medidas para activar la rehabilitación energética de edificios y aprovechar su potencial como motor de la recuperación económica y de la lucha contra el cambio climático.

La propuesta se ha llevado a cabo a través de la presentación de una propuesta a la Comisión de Reconstrucción Social y Económica del Congreso de los Diputados y de la publicación de un manifiesto.

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La alianza Rehabilitar el Futuro, que agrupa a los principales agentes del sector de la eficiencia energética, ha presentado al gobierno  una propuesta en la que recoge 20 medidas para promover la rehabilitación energética de edificios como motor de la recuperación y de la lucha contra el cambio climático. En la actualidad, el 80% de los edificios en España es ineficiente y es responsable del 40% del consumo de energía y de un tercio de las emisiones de CO2.

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Por Beatriz Treceño. Madrid

La Transición energética solo será posible con capital privado. Sobre esta premisa, la compañía de capital ecológico Greenward Partners pretende captar 20 millones de euros en los próximos tres años para financiar proyectos de eficiencia energética en edificios públicos y privados en España, donde se estima que el 85% del parque es ineficiente a nivel energético. Y, según los cálculos del Ministerio para la Transición Ecológica, actualizarlos supondrá un coste superior a los 40.000 millones de euros en los próximos 10 años. «El error de base es abordar la transición energética a cargo de los impuestos. Lo público tiene que abrir instrumentos ágiles para atraer capital privado, no hacer inversión directa», explica Eduardo Brunet, CEO de Greenward Partners.

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Greenward es un orgulloso firmante de la campaña Renovate Europe para asegurarse de que, en virtud del Paquete de Recuperación Económica de la UE, la renovación energética del parque inmobiliario de la UE sea fundamental para que la UE vuelva a encaminarse hacia una economía de carbono neutral para 2050.

Greenward Partners, la primera empresa de activación de capital ecológico en España, ha hecho público hoy un manifiesto, al que se han adherido las principales asociaciones del sector de la eficiencia energética en la edificación y en el que se insta a las Administraciones Púbicas a adoptar veinte medidas que permitan aprovechar todo el potencial de la rehabilitación energética de los edificios como motor de la recuperación económica y como herramienta para la lucha contra el cambio climático.

Además de Greenward, el manifiesto, que tiene como lema Rehabilitar el Futuro, cuenta como primeros firmantes con la Asociación Nacional de Empresas de Servicios Energéticos (ANESE), la Asociación de Empresas de Eficiencia Energética (A3e) y Green Building Council España (GBCe), que aglutinan a medio millar de empresas, asociaciones profesionales y empresariales, centros de investigación, instituciones académicas y centros tecnológicos, entre otros, de toda la cadena de valor del sector de la eficiencia energética en la construcción y rehabilitación de edificios.

Rehabilitar el Futuro propone al Gobierno desarrollar 20 líneas de actuación, encabezadas por el reconocimiento de la eficiencia energética de los edificios como un interés general prioritario en la Ley de Cambio Climático y Transición Ecológica aprobada por el Consejo de Ministros el pasado 19 de mayo y que ahora comienza su tramitación parlamentaria.

La eficiencia energética es la primera fuente de energía sostenible en el mundo y un 30% de dicho potencial se esconde en los edificios. El parque inmobiliario es uno de los elementos que más contribuyen al calentamiento del planeta y a la contaminación: es responsable del 40% del consumo de energía final y de un tercio de las emisiones de CO2.

En España, el 80% de los edificios es ineficiente en términos energéticos (certificación energética E, F o G). Asimismo, más de la mitad del parque edificatorio tiene más de 40 años y es anterior a la introducción de cualquier normativa en materia de aislamiento energético.

La rehabilitación energética de edificios genera de forma inmediata un volumen importante de puestos de trabajo -que, además, no se pueden deslocalizar-, al tiempo que reduce las emisiones y mejora la calidad de vida de los ciudadanos. El plan de rehabilitación anunciado por el Gobierno español antes de la epidemia del coronavirus contemplaba la necesidad de movilizar 45.000 millones de euros en ahorro y eficiencia energética para renovar, entre otras tipologías de inmuebles, 1,2 millones de viviendas y crear entre 42.000 y 80.000 empleos cada año hasta 2030.

De todas las líneas de actuación en la lucha contra el cambio climático, la rehabilitación energética es la que mayor número de puestos de trabajo genera por cada millón de euros invertidos (entre 24 y 27 empleos creados y mantenidos al año, según la CEOE).

Por su parte, la primera prioridad de la política de recuperación económica de la Unión Europea es lo que la Comisión Europea ha llamado una “oleada de renovación inmobiliaria”, con un presupuesto de inversión anual de 250.000 millones de euros, que será cubierto en una quinta parte con financiación pública a través de fondos estructurales y del Banco Europeo de Inversiones, y el resto, supuestamente con financiación privada.

“España cuenta con la voluntad política, la tecnología, el tejido empresarial y los recursos privados para cubrir las necesidades de financiación que los fondos públicos no pueden cubrir”, señala el manifiesto.

“Tenemos la oportunidad de aprovechar el potencial de la rehabilitación energética para afrontar de forma unida estos dos grandes retos a los que nos enfrentamos: la recuperación económica tras la pandemia y la lucha contra la emergencia climática”, añade.

El proyecto de Ley de Cambio Climático y Transición Ecológica que el Gobierno ha remitido al Congreso de los diputados es “ambicioso en sus objetivos” y eleva hasta un mínimo del 35% el ahorro en el consumo de energías primarias que se tiene que producir por la aplicación de medidas de mejora de la eficiencia (con respecto a la línea de base conforme a normativa comunitaria).

“Desde Rehabilitar el Futuro, aplaudimos la firme decisión con la que las administraciones públicas están situando la lucha contra el cambio climático en el centro de sus políticas. Una vez establecidos los objetivos, es necesario el desarrollo de las políticas e instrumentos efectivos que permitan alcanzarlos. Es hora de pasar de la emergencia climática a la emergencia legislativa; de las palabras y compromisos, a los hechos y los medios”, afirma el comunicado.

Además del citado reconocimiento del carácter de interés general de la mejora de la eficiencia energética, las propuestas de Rehabilitar el Futuro incluyen medidas fiscales, administrativas, financieras y de certificación y seguimiento, entre otras, en un marco de colaboración público-privada, con el objetivo de maximizar la contribución de la rehabilitación energética a la recuperación económica y a la lucha contra el cambio climático, con el mínimo impacto en las cuentas públicas, y favoreciendo los esquemas de autofinanciación a través de los ahorros energéticos.

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Una de las medidas estrella para superar la crisis económica provocada por el Covid-19 es la rehabilitación de edificios, porque genera mucho empleo. Pero sólo es rentable a largo plazo, lo que supone una seria barrera para captar inversión. Un sistema importado de EEUU puede solucionarlo, mediante la titulización de los préstamos, sin coste para propietarios e inquilinos.

El Plan Nacional Integrado de Energía y Clima -una de las palancas de la recuperación- quiere destinar 40.000 millones de euros para ello hasta 2030, y pretende que el 80% sea privado, algo muy complejo, por la escasa rentabilidad a corto plazo y por barreras legales, como la necesidad de que haya un acuerdo entre los propietarios de los inmuebles para acometer las reformas.

Ahora bien, un sistema nacido en California en 2009, denominado Property Assessed Clean Energy (Pace) permitiría seducir a los bancos y los fondos de inversión para que aportaran el capital, a cambio de una rentabilidad del entorno del 6%, y sin coste para propietarios e inquilinos. El Pace se aplica en EEUU, Canadá y Australia, y desde su aparición ha captado unos 7.000 millones para rehabilitar edificios.

Greenward Partners, firma especializada en financiar la eficiencia energética, se ha puesto manos a la obra con el Pace (lo ha traducido como Programa de Activación Ecológica en Edificios, para mantener el acrónimo) y ha contratado los servicios del bufete Pérez Llorca para analizar cómo encajarlo en nuestro ordenamiento jurídico.

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Cómo financiar la mejora de la eficiencia energética en su municipio sin coste para las cuentas públicas

Los edificios son el primer contaminante del planeta, responsables del 40% del consumo de energía y del 30% de las emisiones de gases de efecto invernadero. Por tanto, su potencial para la mejora de la eficiencia energética -su ahorro potencial en energía y en volumen de emisiones- constituye una enorme oportunidad. El presidente de la Agencia Internacional de la Energía (IEA, por sus siglas en inglés), Faith Birol, ha señalado que “la eficiencia energética es la primera fuente de energía de este planeta”, pero en su mayor parte permanece oculta en el parque edificado.

España necesitará invertir 40.000 millones de euros en los próximos diez años para cumplir con los objetivos de eficiencia energética de los edificios establecidos por la Unión Europea, según los datos del Ministerio para la Transición Ecológica. Este volumen de inversión es inasumible para las arcas públicas y los propietarios y gestores de edificios se encuentran con que no hay en el mercado soluciones de financiación que se ajusten a las necesidades de estas intervenciones en los inmuebles.

La falta de financiación es, de hecho, el primer obstáculo para mejorar el parque edificatorio español, que se sitúa entre los menos eficientes del Europa en términos energéticos. Para romper este círculo vicioso, es imprescindible la colaboración público-privada. La buena noticia es que hay un enorme volumen de capitales privados a la búsqueda de oportunidades inversión con garantías y a largo plazo.

Greenward Partners, la primera empresa de capital ecológico de España, ha desarrollado una serie de soluciones con eficacia probada en otros mercados para vehicular el flujo de estos fondos hacia la inversión en eficiencia energética de edificios, la primera de las cuales es la creación del Programa de Activación de Capital Ecológico en Edificios (PACE), un sistema que permite canalizar los capitales privados a la financiación de proyectos de eficiencia, sin desembolso para los propietarios o gestores de inmuebles, sin coste para la Administración y en condiciones atractivas para los inversores a largo plazo, en términos de vencimiento, garantías y rentabilidad.

Para facilitar el desarrollo de estas soluciones, Greenward ha preparado una propuesta de modificaciones legislativas y, ahora, presenta esta Guía Greenward sobre la implantación del programa PACE.

El objetivo de este documento es servir como una guía práctica que facilite a los gestores municipales la implantación de políticas públicas para la consecución de estos retos durante toda la fase de su desarrollo.

Descargar Guia Greenward aqui

La declaración de emergencia climática por parte el Gobierno español vino acompañada del ambicioso compromiso de poner en marcha en el plazo de cien días las cinco grandes medidas que configuran el eje de su política energética y medioambiental, con el envío al Congreso del Proyecto de Ley de Cambio Climático y Transición Ecológica (LCCTE) a la cabeza.

La ambición del Gobierno en la lucha contra el cambio climático es innegable y, sin duda, una buena noticia. Sin embargo, se corre el riesgo de no actuar con la rotundidad y la rapidez necesarias para poner en marcha las medidas que permitan conseguir las metas marcadas. Es hora de pasar a la acción legislativa.

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Expertos internacionales defienden en Madrid la importancia de los bancos verdes para financiar la transición ecológica

Madrid, 10 de diciembre de 2019.— Los bancos verdes son la mejor herramienta para apoyar las inversiones necesarias contra el cambio climático y “financiar el cambio del marrón al verde” desde la colaboración público-privada. Esta es una de las principales conclusiones de una jornada organizada este martes por Greenward Partners y la Coalition for Green Capital en el auditorio del Instituto de Crédito Oficial (ICO) en Madrid.

La falta de financiación es el gran obstáculo para que despeguen las inversiones requeridas por los países en su transición hacia una economía descarbonizada, de acuerdo con los expertos internacionales reunidos en la jornada, coincidiendo con la celebración en la capital española de la Cumbre del Clima COP25.

“Necesitamos un billón de dólares al año de inversión adicional en energías limpias para mantener el calentamiento global por debajo de los dos grados, pero los fondos públicos todavía son insuficientes para financiar el cambio del marrón al verde”, ha advertido Rob Youngs, director de Programas de la Coalition for Green Capital. “Por ello, los países deben esforzarse por canalizar cada vez más inversiones privadas hacia proyectos climáticos”, ha añadido.

Mesa de ponentes

En este contexto, numerosos países han puesto en marcha bancos verdes o green banks en los últimos años, con el objetivo de agregar y asignar recursos financieros de forma eficiente para alcanzar objetivos de impacto en la lucha contra el cambio climático. “Es una iniciativa nueva en España, pero está muy consolidada en otros países”, ha explicado el presidente del ICO, José Carlos García de Quevedo, durante la apertura de la jornada.

“Los objetivos de sostenibilidad han llegado para quedarse y solo pueden ser afrontados desde la colaboración público-privada”, ha defendido García de Quevedo, convencido de la importancia de que las instituciones públicas y las compañías privadas vayan de la mano para hacer frente a los desafíos medioambientales. “Debemos unir fuerzas y experiencia para impulsar las inversiones verdes y tenemos que hacerlo con el mercado, no contra el mercado”, ha insistido.

Desde el sector privado, Eduardo Brunet, CEO y fundador de Greenward Partners, se ha sumado al llamamiento del presidente del ICO y ha defendido la necesidad de “trabajar en equipo” para cubrir el actual déficit en inversiones para la transición ecológica a través de bancos verdes como los que ya funcionan de manera exitosa por todo el mundo.

“Es cierto que nos rodea un cierto pesimismo por las evidencias cada vez más demoledoras sobre las emisiones de gases de efecto invernadero. Pero hay un aspecto claramente positivo, y es que el cambio climático nos iguala a todos y todos debemos colaborar para combatirlo. Y aquí viene el optimismo: cuando el ser humano se pone una meta, se arremanga y trabaja en equipo, no hay nada que se nos resista”, ha afirmado el representante de Greenward, la primera empresa especializada en la activación del capital ecológico en España.

“Hemos llevado a los astronautas a la Luna con menos tecnología de la que tiene hoy cualquier móvil, hemos erradicado enfermedades que parecían invencibles y hemos sacado de la pobreza y del analfabetismo a miles de millones de personas”, ha detallado Brunet, como ejemplo de otros grandes desafíos a los que la humanidad se ha enfrentado con resultados positivos en el pasado.

Con respecto a los retos específicos que plantea el cambio climático, Brunet y los demás especialistas internacionales reunidos en Madrid han destacado el enorme potencial de los bancos verdes para derribar “los obstáculos que impiden que la financiación climática despliegue todo su potencial”, como las trabas regulatorias, la falta de incentivos o la dispersión de actores públicos y privados.

La jornada ha contado con la participación de responsables de algunas de las instituciones más pioneras e importantes del mundo en financiación verde, como Rosa Sánchez-Yebra, vicegobernadora de Estrategia de Desarrollo Social del Council of Europe Development Bank; Andrea Colnes, directora de Desarrollo Internacional de la Coalition for Green Capital; Peter Sweatman, CEO de Climate Strategy; Rob Youngman, Team Leader del Centre on Green Finance and Investment de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), y Craig Weise, CEO de New Zealand Green Investment Finance.